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Nuestra
ciudad nació portuaria y continuó creciendo a través del tiempo
con características propias influenciadas por el contexto histórico,
natural y social que marcó cada una de sus épocas desde aquel año
1865 en el que registramos su nacimiento. La población está
situada en un ambiente frágil pero hermoso, posee recursos humanos
cosmopolitas e intenso movimiento portuario e industrial, con buena
red de transportes y comunicaciones. De hecho, la Compañía
Ferroviaria Inglesa había definido a Puerto Madryn como puerto de
cabecera sobre el Atlántico para extender rieles hasta el Pacífico
valorizando las tierras adyacentes oportunamente adquiridas. Por tal
motivo, la vía del ferrocarril era el centro de planificación
del naciente poblado. A su lado se extendían los galpones y depósitos
y el trazado se prolongaba en el muelle. Las viviendas de los
pobladores era un anexo que se extendía al Norte, al Sur y, más
tarde, al Oeste. La política inmigratoria del Gobierno Nacional, y
la necesidad de ocupar las vastas tierras de la patagonia, potenció
el poblamiento de los campos con los establecimientos ganaderos que
marcaron una segunda etapa. Tropas de carros, chatas y carretas
confluían al puerto cargadas de cueros, lanas, cerdas y plumas
originadas en los campos del interior y hacia el Oeste, Norte y Sur
levando las mercaderías necesarias para los pobladores de las
nacientes poblaciones, que habían arribado en los vapores
provenientes de Europa. Hasta 1920 los troperos eran los únicos que
se aventuraban por las huellas que anteriormente había transitado
el aborígen y posteriormente, sirvieron de traza desmontada a los
primeros automóviles. En la población se radicaron, almacenes,
comercios, hoteles, fondas, herrerías y fábricas de carros. En la
década de 1930 los capitales ingleses transfirieron el Ferrocarril
al estado nacional que no definió ningún proyecto de ampliación
futuro hasta la clausura del ramal hacia el valle del río Chubut en
el año 1961. La incertidumbre ganó a la jóven comunidad; las vías
se transformaron en un baldío que recorría el centro geográfico
de la ciudad. En 1970 solo se contaba con 6000 habitantes y es en
esa época que dan comienzo los trabajos de construcción de
la planta de aluminio primario (ALUAR). Llega así el crecimiento
explosivo; y el presente auspicioso de nuestra ciudad. La pesca con
sus plantas procesadoras en tierra, la instalación de industrias
cuyo insumo principal es el aluminio y la creciente actividad turística
dan marco a la ciudad que hoy habitamos casi 60000 almas. Nuestro
puerto es hoy de excelencia, con instalaciones modernas y eficientes
operaciones.
"Los
que han visitado la patagonia no en vano dicen que Dios puso la
naturaleza en Puerto Madryn. Sol, mar, fauna y más de 30 km. de
playas nos hacen creer que la Capital Patagónica del Ecotirismo,
como todos ya identifican a este centro ubicado a sólo 1400 km. de
Buenos Aires, no es una ciudad como cualquier otra. Posicionada ya
como destino de vacaciones para toda la familia y los más jóvenes,
la ciudad de Puerto Madryn brinda a los visitantes actividades de la
más variadas, en las que el común denominador es la
"aventura". Buceo en naufraqios llenos de historia;
caminatas por las playas junto a horizontes ilimitados; pesca en la
soledad de las restingas; caza fotográfica en la meseta; navegación
en catamarán por las transparentes aguas del Golfo Nuevo; treeking
por bardas que hablan de prehistoria; mountain bike entre el
desierto y el mar; campamentismo en lugares donde todo está por
descubrirse; windsurf para aquellos que gustan desafiar los vientos
patagónicos. Por supuesto la mágia de Península Valdés, zoológico
natural a sólo 100 km. de Puerto Madryn, es un hábitat único en
el mundo. Elefantes y lobos marinos en sus apostaderos, junto a la
ballena franca austral -que permanece en las aguas del golfo desde
junio hasta mediados de diciembre- le dan un toque muy particular a
este pedazo de sur argentino. También los pinguinos de Magallanes -
en la reserva de Punta Tombo a 180 km. de Puerto Madryn- con su simpático
andar transforman el lugar para los visitantes que allí se acercan.
Temperaturas más que agradables en noviembre y máximas de casi 35ºC
en verano, se complementan con los balnearios que ofrecen todo lo
necesario para el ocio de los turistas durante el día: beach
volley, windsurf, jet ski, fútbol 3, entre otras actividades. Por
la noche, Casinos, Bingo espectáculos, cine y mucha
'movida" para la juventud. Asimismo, la ciudad de Puerto Madryn
se precia por su calidad de servicios durante todo el año tanto en
hotelería como en gastronomía, donde los mariscos son los platos
fuertes buscados por los visitantes."
CECILIA
TORREJON
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